DADDY YANKEE ROMPE EL COLISEO EN SU ÉPICA DESPEDIDA CON «LA META

DADDY YANKEE ROMPE EL COLISEO EN SU ÉPICA DESPEDIDA CON «LA META

En una explosión de reguetón, éxitos y un derroche de energía, el «Big Boss» Daddy Yankee dio inicio a su gira de despedida «La Meta» con un primer concierto en el Coliseo de Puerto Rico que quedará grabado en la historia de la música urbana.

Ante un Coliseo abarrotado y vibrante, Daddy Yankee se sumergió en un viaje musical que abarcó desde sus humildes inicios en el underground hasta la cúspide de su carrera. El evento comenzó con un espectacular conteo regresivo de 15 minutos, marcando el inicio de una noche que se transformó en una deslumbrante discoteca mundial.

Desde una plataforma descendente hasta una pequeña tarima en la arena, el «Cangri» hizo alarde de sus mayores éxitos, entre ellos «Funeral», «Yo nunca me quedo atrás», «Latigazo», «La combi completa» y «Gata Gangster». El Coliseo se convirtió en un hervidero de emociones, con el público entregándose al canto, baile y perreo desenfrenado.

En el segundo segmento, Daddy Yankee cumplió el deseo de estar cerca de su público, desplazándose sobre una gran plataforma mientras interpretaba clásicos como «Lo que pasó, pasó», «Tu príncipe», «No me dejes solo», «Saoko» y «Mayor que yo». Con un dominio absoluto del escenario, el «Jefe» conectó con la audiencia de una manera única.

La vieja escuela hizo su entrada triunfal con «Somos de calle», acompañada de invitados especiales como Baby Rasta & Gringo, De La Ghetto, MC Ceja y Guelo Star. Emociones a flor de piel, lágrimas y momentos inolvidables se sucedieron en una velada donde la nostalgia y la celebración se entrelazaron.

El espectáculo continuó en una cuarta parte que recorrió la trayectoria de Daddy Yankee desde «Despacito» hasta «Gasolina». El Coliseo se iluminó con la monoestrellada en un homenaje a Puerto Rico, mientras el artista se entregaba a su público con «Dura» y «Con calma».

El clímax llegó con el rugir de motores y autos de carreras compitiendo desde plataformas elevadas, simbolizando la velocidad y la trascendencia de Daddy Yankee en la historia musical. El Coliseo pareció incendiarse con el himno «Gasolina», un recordatorio de la revolución que el «Big Boss» provocó en la música urbana.

Daddy Yankee cerró su primer concierto de despedida agradeciendo al público, a sus colegas y expresando su orgullo por representar dignamente a Puerto Rico. Con «La Meta» aún más cerca, el líder del reguetón se despide siendo una leyenda indiscutible en su género. ¡El «Big Boss» ha dejado una marca imborrable en el Coliseo de Puerto Rico!